jueves, 31 de enero de 2013

miércoles, 16 de enero de 2013

¡Más sobre porteo!

Parte de la siguiente información fue tomada del grupo /duermetehannibal 

Pero si bien el porteo es beneficioso tanto para el niño como para quien lo lleva consigo, ¿es igual usar cualquier portabebés? ¿da lo mismo la forma en que el bebé va posicionado? Definitivamente, no.

Para empezar, es importante elegir un buen portabebés, dependiendo en principio de la edad del niño. Los fulares, bandoleras y algunas mochilas (siempre que sean ergonómicas, es decir, que se adapten a la fisiología natural de la postura del bebé) pueden ser utilizadas desde recién nacido, mientras que otros modelos como el mei tai, se emplean cuando los niños ya pueden al menos sostener la cabeza por sí solos.

Hay diferentes tipos de telas para portear a los bebes, veamos algunas:
Los fulares: se trata de una tela larga de aprox. 4,5 m. Es el modelo que mejor se adapta al bebé y al porteador y es uno de los más versátiles ya que permite obtener diferentes posiciones (al frente, a la cadera, a la espalda, de cuna), aunque requiere algo de práctica para aprender a usarlo.
Las bandoleras: es una tela unida por un par de anillos. También es muy adaptable y permite varias posiciones. Resulta más simple de usar que el fular, pero su principal desventaja es que el peso del niño recae sobre un solo hombro del porteador.
Los mei tais: es un portabebés tradicional de origen asiático. Consiste en una tela rectangular con 4 tiras que se amoldan cómodamente al bebé. Son ideales para portear niños mayores.
Las mochilas: no todas son ergonómicas y respetan la fisiología del bebé. Las que tienen un diseño adecuado resultan fáciles de colocar y ayudan a repartir el peso del bebé en ambos hombros del porteador.
Los bolsillos (pouch): son una variante de las bandoleras pero sin anillas. Es uno de los portabebés más simples para usar, aunque ofrece poca posibilidad de ajuste y el peso del niño se soporta en un sólo hombro.
La calidad del producto también es esencial. Las telas deben tener las características adecuadas según el tipo de portabebés. Una pobre confección o materiales inadecuados pueden resultar en un porteo tan incómodo que muchos padres desisten porque sienten que “esto no es para ellos”, cuando en realidad el problema está en el portabebés elegido. Por eso es clave que el portabebés sea ergonómico y que sea éste quien se adapte al cuerpo del bebé y su porteador, y no viceversa.
Y ahora, ¡a practicar! Algunos portabebés meten miedo en el comienzo, porque parecen muy complicados de colocar, pero siguiendo los pasos correctamente (en Internet se pueden ver videos instructivos muy buenos), al poco tiempo los padres logran usarlos con total naturalidad. Es importante que el bebé se encuentre tranquilo, ya que un niño hambriento, cansado, o con el pañal sucio puede fastidiarse mucho al intentar introducirlo, si encima estamos aún en la etapa de aprendizaje. La idea es que el niño logre una buena asociación y que el portabebés represente para él un momento de relajación y contacto amoroso con su porteador.

Es fundamental lograr una correcta colocación y que el bebé y el porteador estén cómodos. En el caso del bebé, es importante mantener la columna redondeada, como su naturaleza lo requiere: la conocida “posición fetal”. Las piernas deben estar abiertas y adoptar la postura “ranita”, con las rodillas algo más elevadas que el nivel de la cadera. La cabeza debe quedar a la altura del pecho de quien lo lleva, “a un beso de distancia” y su cuerpo debe estar bien pegado al cuerpo del porteador, para evitar el contrapeso. La tela debe sostener cómodamente el peso del niño y debe formar un “asiento” para la colita del bebé, haciendo una base que sujete desde las caras internas de las rodillas.


Y para finalizar, la regla de oro: sea cual sea el portabebés elegido, nunca se debe llevar al bebé “de cara al mundo”. A pesar de que algunas marcas comerciales de mochilas (que no son ergonómicas, dicho sea de paso) recomiendan esta postura a partir de los 4 meses, pero esta posición no es saludable para el niño:

• La columna adopta una posición de “S” y queda en tensión, ya que no se respeta la “C” natural de su curvatura, que además de incómodo puede resultar doloroso para el bebé.
• Las piernas quedan extendidas y colgando y de esta manera, todo el peso del cuerpo recae en la zona genital.
• El bebé recibe demasiados estímulos, sin capacidad de refugiarse en el pecho de su porteador. Tampoco puede hacer contacto visual con él.
• La espalda del porteador también se ve forzada, ya que debe hacer más esfuerzo y soportar más peso, por lo que tampoco se respeta la fisiología del cuerpo de quien lleva al bebé.

Espero esta información haya sido util!
A portear =)

Portea a tu cachorro!

Desde antes que Nehuén nazca me llamaban la atención todos esos portabebes que solía ver, en la calle, en amigas, en las vacaciones; una y otra vez  las madres (y algunos padres también) porteando a sus bebes ¡Una maravilla! El contacto piel a piel es fundamental, profundizar el vinculo, sentir el olor de mamá (y mamá el del bebé), poder dar la teta mientras se duermen, o por la calle y la comodidad para nosotras de poder tener una o dos manos libres, lo cual cuando sos mamá de bebes pequeños se convierte en todo un desafió. Considero que muchas veces el cochesito es útil y no queda otra (me ha pasado) pero no me parece lo más "sano" ni confortable para el bebé. En general, todos están hechos "al revés  osea el bebé mira hacia el mundo y no hacia la mamá, con lo cual supongo que la sensación debe ser extraña, hay una desconexión. Muchas mamas creen que salir con el bebé, es sacarlo a andar en cochesito pero eso no es apego, no es conexión y siento, que no es lo que le bebé necesita o busca de un pase con mamá. 

He probado varios portabebes, kepina, fulares, con argolla, sin, pouch. Considero que es algo muy personal cual elegir, depende de la mamá, de la propia comodidad y del bebé en cuanto a tamaño, personalidad y también costumbre, claro. Todo es un habito y así como hay bebes que van felices observando el mundo en una posición, otros se sienten muy incómodos. También va a depender de la edad del bebé, no es lo mismo un recién nacido, que uno que ya se sienta que otro que camina. 





Soy vendedora de MAMÁ LOBA y desde ese espacio fui aprendiendo el arte de portear bebés y todos sus beneficios. Ante cualquier consulta o para adquirir alguno de nuestros productos comunícate a ventas@mamaloba.com

www.mamaloba.com

Mamá Loba es una empresa dedicada a desarrollar accesorios que facilitan
la vida cotidiana de las familias durante el período de crianza. 



Sabemos parir

Les regalo esta MARAVILLOSA canción que es como un Mantra para todas aquellas mujeres que están por parir...yo lo escuche mucho durante el embarazo, y los días previos al parto. Hoy, aun, se me pone la piel de gallina cuando lo canto...es mágico. 

Que así sea


Rosa Zaragoza tiene varias canciones maternales muy bellas
http://www.rosazaragoza.org/

viernes, 11 de enero de 2013

...un poco de humor!





Beneficios del Colecho

Las ventajas de dormir en familia:

REGULACIÓN DE LA RESPIRACIÓN: La respiración del bebé no está completamente madura cuando nace, y hace pausas de hasta 20 segundos entre respiraciones. Cuando duerme junto a su madre, sus patrones de respiración se sincronizan y el bebé consigue una respiración más regular. La famosa "muerte súbita  llamada también "muerte en cuna" sucede, como lo explicita su nombre, solamente en bebes que duermen en cunas separados de su mamá, a causa de apneas respiratorias por no tener un adulto al lado con el cual sincronizar la respiración. 

CORAZÓN SANO: la presencia de otra persona en la habitación mejora significativamente el ritmo cardíaco y la presión sanguínea del bebé.

INDEPENDENCIA: Contrariamente a la creencia popular, el bebé que colecha con sus padres será un niño más seguro e independiente. Un bebé que es atendido tanto de día como de noche recibe una constante reafirmación de amor y sostén. El bebé se siente satisfecho en sus demandas y son en general menos demandantes.
VÍNCULO: El colecho recompensa a los padres que pasan muchas horas alejados de sus hijos durante el día. Dormir acurrucados por las noches permite en alguna medida recuperar el tiempo perdido.
PROTECCIÓN: La sofocación suele ser una de las razones que se mencionan entre los peligros del colecho. La realidad es que un niño que se está sofocando por alguna razón (como, por ejemplo, un lazo de su pijama que se le enrosca en el cuello, vomitar mientras duerme, ataque de asma) es más probable que despierte a sus padres si éstos duermen cerca de él que si lo hacen en otra habitación.

TRANQUILIDAD: Si el bebé se queja por alguna incomodidad, los padres pueden rápidamente confortarlo antes de que se despierte por completo.

COMODIDAD: Los bebés que colechan frecuentemente se quedan dormidos en el pecho de sus padres. Los bebés eligen instintivamente este lugar porque pueden escuchar el corazón y sentir el ritmo de la respiración que sube y baja. Esta comodidad ayuda a los bebés a dormir contenidos por más tiempo.


HORA DE DORMIR FELIZ: El niño incorpora connotaciones positivas sobre el momento de ir a dormir en lugar de verlo como un castigo.


FACILITA LA RESPIRACIÓN: Ya sea que el padre o la madre duerman de cara hacia el niño, el dióxido de carbono que exhalan estimula al bebé a respirar.


REGULACIÓN DE LA TEMPERATURA: El sobreabrigar es uno de los factores de riesgo asociados a la muerte súbita. En el colecho los padres actúan como “termostato”, ya que cuando el bebé sube su temperatura corporal, la de los padres baja, haciendo que baje a su vez la del bebé.


DULCES DESPERTARES: Oler, ver y sentir a los niños como primera experiencia sensorial del día es sumamente placentero para los padres.


LACTANCIA:
Es más fácil amamantar por las noches si se colecha. El bebé no pasa necesidad ni llora cuando tiene hambre. Las tomas nocturnas permiten que el bebé se alimente sin llegar a despertarse del todo.


MENOS ANSIEDAD: La separación pueden poner bajo estrés a un bebé. Los padres también pueden sentir ansiedad cuando no pueden fácilmente ver a su bebé y no siempre confían en un monitor de bebés. Cuando el bebé duerme junto a sus padres, éstos pueden chequear si respira casi de reojo.


MAYOR DESCANSO:
Para los padres es menos cansador atender las necesidades nocturnas de sus hijos (que generalmente se resuelven con la lactancia) si duermen junto a ellos que si tienen que levantarse por la noche e ir a otra habitación.


ES GRATIS: No se requiere moisés, catre, cuna ni toda la parafernalia que acompaña a estos elementos.






Información tomada del grupo /duermetehannibal

Colechar, lo natural en todo mamifero

El termino "colecho" viene de LECHO COLECTIVO, es decir lo que todo mamifero hace; dormir con sus crías  Basta con observar a perros, gatos, leones, monos y una lista interminable, para darse cuenta que lo natural es dormir con la cría como protección, acurrucaditos, cerca del calor y el olor de mamá, de su piel suave, así como fue los nueve meses previos antes de salir al mundo. Los bebes se sienten seguros de esta forma y descansan mejor, lo cual ademas promueve la lactancia y produce muchos beneficios en el sistema respiratorio y cardíaco entre otros. 
Hay muchos mitos que deconstruir, mucho libro y teoría confusa y demasiada gente que señala, critica y malinterpreta esta cuestión. Pero por suerte dentro de casa cada cual es libre de hacer y deshacer a su manera, por lo cual no siempre es necesario hacer publica la forma en que uno duerme ¿No? a continuación dejo varios tips importantes para tener en cuenta a la hora de dormir...en mi experiencia personal como mamá siempre fui fiel a mi instinto, jamas pude dejar a mi cría llorando, ni separada de mi, mucho menos en otro cuarto frío, distante, sin ruidos, sin ningún ser humano respirando cerca, conteniendo, arrullando, no es mi naturaleza.  
Todo este cuento de que se malcrían, de que no se acostumbran a dormir solos, te toman el tiempo (?), te manipulan, y una serie de ridículas y agresivas, no tienen ningún sentido. Como psicóloga y como mamá te aseguro que es puro mito, que lo que más le ofreces a tu bebé de esta forma es SEGURIDAD y confianza, lo cual tendrá consecuencias para toda su vida...

Más allá de los libros, la pediatra, el grupo de crianza y la sociedad, mi corazón y el de mi hijo siempre estuvieron sincronizados, y de a poco el aprendió a dormir un poquito en su cuna (adosada en mi cama, sin barrote) algunas noches dormimos en la misma cama o yo más dentro de la cuna que en la cama, es un trabajo que requiere mucha voluntad, dedicación y sobre todo AMOR, que es el motor de todo esto. Claro que es más fácil encerrarlo en otro cuarto, con un chupete y darle una mamadera para que "tire" pero ¿Es lo que el bebé realmente necesita? ¿Qué es lo que su llanto expresa? Es tan tan hermoso sentir su respiración, sus ruiditos, su olorcito a bebé y despertar cada mañana con su sonrisa inmensa diciendo "teta", no tiene precio, es el mejor regalo del mundo. 

Esa es mi experiencia y cada cual es libre de transitar el camino que elija, eso es la libertad, PODER ELEGIR, no hacer porque dice el libro, la pediatra, el marido o la suegra, eso no es libertad y genera consecuencias tanto en la mamá como en el bebé, en cambio ser FIELES a nuestros instintos e intuiciones considero es SIEMPRE la mejor manera de criar.

Buenas noches...









imágenes tomadas de /duermetehannibal un grupo que promueve la crianza con apego desde el humor y la información, invitando a la reflexión de padres y de toda la sociedad...!

jueves, 10 de enero de 2013

el GENIAL Carlos González

...cuando me sumergí en el mundo de la crianza, me cruce por varios lados con este maravilloso Dr. Carlos González. Es un tipo claro, sensible, sabe mucho y tiene un sentido del humor ácido reflexivo que personalmente me encanta. Acá comparto algunas palabras de él, en youtube hay varias conferencias y también artículos por todo internet.  Ademas escribio varios libros sobre crianza, alimentación y salud infantil. Todo MUY recomendado! (Click sobre las imagenes para agrandar)

¡Disfrutenlo! 







CUANDO LAS CABEZAS DE LAS MUJERES SE JUNTAN ALREDEDOR “DEL FUEGO”


Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.
Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.
Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.
Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.
Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de “venite el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar. Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.
Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.
Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.
Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.
Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.
Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.
Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.
Para todas las brasas de mi vida, las que arden desde hace tanto, y las que recién se suman al fogón

Simone Seija Paseyro -Uruguaya


El cuadro pertenece a: 
http://mandalasomshantiom.blogspot.com.ar/ obras personales *

miércoles, 9 de enero de 2013

Placenta: el arbol de la vida


Una maravillosa explicación de lo que hacen diferentes tribus y poblaciones con la placenta. 

Los Navajo de la zona suroeste de Estados Unidos entierran la placenta de sus hijos dentro de lo que denominan las Cuatro Esquinas sagradas para ligar a su nuev@ hij@ con su tierra y sus ancestros.
Los Maoríes de Nueva Zelanda entierran la placenta en tierra nativa por la misma razón. De hecho tierra y placenta comparten la misma palabra: whenua.
En ciertas zonas de Siberia se piensa que se ha enterrado mal o en un mal sitio la placenta si el bebé enferma. Entonces se desentierra y se le busca un lugar mejor para que el niño o la niña sanen.
Los Ibo de Nigeria y Ghana consideran la placenta como la gemela del bebé. Los Aymara y Quechua de Bolivia dicen que la placenta tiene su propio espíritu.
La gente de Malasia consideran la placenta como hermana mayor de sus hij@s. Los Parigi en Celebes Islands la reservan en algodón blanco hasta que la madre la entierra con un ritual. Parecidos rituales se encuentran en Java y Bali.
Los Toba-Bataks de Sumatra creen que la placenta contiene una de las 7 almas que cada persona posee. En Islandia se piensa que el espíritu guardián del bebé reside en la placenta, de hecho la llaman “fylgia” que significa “angel de la guarda”.
En el oeste de Australia la placenta es la compañera del bebé y se guarda durante 3 días antes de ser enterrada en silencio.
Los Baganda de Uganda consideran la placenta como un segund@ hij@, que posee su propio espíritu. Si el niñ@ tiene sangre real la placenta puede ser incluso llevada en procesión.
Los indios araucanos de Chile y Argentina atribuyen a la placenta poderes mágicos. Dicen que si se arroja a un campo de cultivo lo tornará estéril. Es por eso que hay que enterrarla profundamente.
Los antiguos egipcios creían en la dualidad de almas: un alma habitaba el cuerpo, la otra la placenta. Templos han sido construidos para enterrar las reales placentas de los faraones.

El mundo “civilizado”
En nuestras sociedades la práctica habitual es que los padres apenas vean la placenta cuando nace, cuanto menos honrarla. De hecho cuando nace el bebé parece que lo que queda de nacimiento son ya “los desechos” que cuanto antes se limpien y eliminen mejor.
Tras la expulsión de la placenta (muchas veces forzada, a fuerza de inyección) el hospital la vende a una farmacéutica y/o cosmética. O incinera todas juntas junto al resto de residuos orgánicos.
Tratamos nuestras placentas como si no tuvieran alma y el nacimiento como si no fuera sagrado.

Como debería ser
Deberíamos honrar este órgano que da vida y respetarlo como tal, ser capaces de admirar nuestros cuerpos en su perfección y magia, agradecer a la Naturaleza el milagro de la gestación y el nacimiento.
Deberíamos ser capaces de mirar más allá de una masa sanguinolenta: la placenta es fuente de vida, un órgano mágico que aparece sólo para albergar y proteger a tu bebé y a ti. Cada nacimiento tendrá su placenta y cada vida estará ligada a la misma.
Tras el nacimiento del bebé deberíamos esperar a que el útero expulsara este órgano mágico, con el mismo cariño y paciencia con el que hemos dado a luz a nuestro bebé. Y agradecer a la vida el regalo de haber tenido semejante placenta.


maternARTE

Algunas de las pinturas de Katie M Berggren, bellas e inspiradoras







más en http://kmberggren.com/

Beneficios del contacto piel con piel


LAS REINAS MAGAS



Y aunque no lo digan las crónicas,
también llegaron mujeres sabias
desde los cuatro puntos cardinales.
El fuego ardía en su seno
mucho antes de ver la estrella en el cielo.
Caminaban en oscuridad fiándose
de que la tierra se iluminara cada noche
con la luz de las lucernas más humanas. 
Llegaron mujeres sabias
libremente y por propia autoridad,
sin ocultarse y desafiando las costumbres,
sin pedir permiso a ningún rey,
siguiendo sus intuiciones y sueños
su anhelo y el ritmo de su corazón,
cantando canciones de esperanza
y abriendo camino a la dignidad.
Llegaron en silencio, de puntillas,
sin ruido, sin parafernalia,
sin provocar altercados ni miedos,
sonriendo a todos los peregrinos.
Llegaron de forma contracultural,
no les quedaba otro remedio.
Nadie levantó acta con sus nombres,
pero dejaron huella y recuerdo imborrable.
Llegaron y trajeron regalos útiles:
agua que limpia, fuego que ilumina,
pan de la tierra y leche de sus pechos.
Llegaron con mantas para envolver,
frutos secos para compartir,
aceites para curar y ungir
y nanas tiernas en sus gargantas
para alegrar y dormir al que iba a nacer.
Ayudaron a María a dar a luz,
y cuando gemía con dolores de parto
le susurraban bendiciones de su pueblo.
Se quedaron en Belén muchas lunas,
y encontraron para la familia un lugar digno.
Y enseñaron a otras su arte y oficio,
con paciencia, ternura y tino
hasta que surgió una red de solidaridad.
Llegaron mujeres sabias
y alzaron su voz, sus brazos,
su sabiduría, su cuerpo, su espíritu
contra la matanza de inocentes.
Y se marcharon por otro camino,
igual que lo hacen siempre,
sin prestar atención a los cantos triunfales,
para proteger a los hijos más débiles.
Se marcharon a su tierra.
Pero vuelven una y otra vez en esta época
y en todos los momentos importantes,
cargadas de dones, risas, besos
de vida, canciones y paciencia
Dicen que es su trabajo y oficio;
pero no, son nuestro sacramento
y nuestros sueños mágicos despiertos.
Vestidas sin llamar la atención
están ahí, al borde del camino,
en los cruces y duelos de la vida,
en los oasis y en los desiertos,
en el límite de nuestro tiempo,
en los campos de refugiados,
en el umbral de la conciencia,
ofreciéndonos lo que más necesitamos.
Danos ojos para verlas ahora,
antes de que se marchen por otro camino,
y sólo sean sombra para nosotros.
Déjanos sentir el aroma de su presencia,
la sonrisa de su rostro, la leche de sus senos,
el calor de su espíritu y de su regazo
y toda la ternura de sus corazones vivos.
Déjanos abrazarlas para no olvidarlas.

Siempre llegan mujeres sabias,
oportuna y solícitamente,
a Belén y al reverso de la historia,
y son los mejores Reyes Magos
de las crónicas evangélicas no escritas.

Florentino Ulibarri

martes, 8 de enero de 2013

lactancia: humor y reflexión









¡¡¡¡ VIVA LA TETA !!!!







Maternar la vida




Voy a ser madre toda la vida, por eso Nehuén desde pequeño quiero enseñarte las verdaderas cosas importantes como contemplar la caída del sol y los maravillosos tonos que pinta en el cielo, desarmarnos de cosquillas sobre el pasto, oír el susurro del mar, abrazarnos muy muy fuerte, observar las estrellas infinitas, reírnos hasta que nos duela la panza y querer a todo lo que vive (y a lo que no, también). Quiero permitirte llorar y permitirme llorar con vos ya sea de emoción, de tristeza, de alegría o por simple frustración porque no te permito hacer cosas que serian peligrosas para vos; ahora no podes entenderlo pero los límites son amor. Quiero darte espacio para que seas libre, libre de verdad, en tus movimientos, en tus tiempos y etapas, en tus elecciones, en todas tus decisiones, para fomentar tu seguridad y tus certezas, libre. Así como respete, con ansiedad y mucho esfuerzo cada etapa hasta tu primer año quiero respetar cada año de tu vida. Disfrutar con vos cada nuevo descubrimiento, quiero ser tu compañera en la búsqueda y asombrarnos juntos por los misterios de este mundo que los grandes a veces olvidamos y vos tan bien sabes rencontrar. Vos sos un gran Maestro y tenes mucho para enseñarnos desde tu ternura e inocencia. Quiero que corramos en contra del viento, que seamos cómplices siempre, que no se pierda la magia y la conexión de hablar sin lenguaje, ese tesoro eterno. 
Sé que no necesitas tantos juguetes, que lo mejor que puedo regalarte es la calidad del tiempo compartido, sostener y acompañar tu crecimiento, criarte con respeto con amor y con libertad, abandonando mi ego como nunca lo hice ni hare en toda mi vida. Mientras me distraigo, vos creces, mientras me quejo o me pre-ocupo, vos creces ¡Creces día a día a una velocidad impresionante! No quiero ser espectadora desde la butaca, sino estar junto a vos en escena, como lo estuve desde el primero momento que supe que me habitaba tu corazón.

Ya entendí que lo material se rompe y se vuelve a comprar o no (lo que es aun mejor) las paredes se limpian, los libros se arreglan, pero los gritos rompen no solo los oídos, sino el corazón. Ahora entiendo la importancia de no perder la paciencia, ni la cabeza ¡Y que desafío enorme es no perderla los primeros años! tras meses de no dormir, puerpera y todoelcomboextra. Todo, todo es remplazable, menos vos; por eso cultivo mi paciencia y mi entrega cada día. Yo seré madre toda la vida pero vos serás bebé solo una vez, por eso elijo cada mañana despertar con tu sonrisa incondicional a mi lado, aunque haya dormido poco y torcida, aunque se me cierren los ojos y tu dulce voz me diga “teta” para despertarme a la vida cada instante y tomar conciencia de que seré madre, toda la vida. 

N.P.S
08-01-2013 

Creer, crear y criar




Tres palabras de cinco letras que empiezan con C y terminan con R, tres verbos, tres significados diferentes que confluyen en algo tan similar y particular, como si se hilaran en un ciclo interdependiente. Es un juego de palabras donde es difícil determinar cual va primero o después, más complejo aún que el huevo y la gallina.
En principio uno desea tener un hijo, cree en esa posibilidad, confía en la naturaleza y así lo concibe, crea una vida, la gesta y luego cría a ese ser humano que creo.
Si uno no creyera que es posible crear vida estoy segura que la vida por simple biología no se daría siempre. Estoy convencida de que el deseo es el motor que atrae esa nueva Alma que nos elije, creer es la puerta que nos abre un mundo de posibilidades y milagros.

Criar es crear y creer continuamente, día tras días desde el primer momento. Los nueve meses de gestación resultan increíbles  tomar conciencia de que estamos creando un ser humano perfecto en nuestro vientre es de ciencia ficción. Mediante miles de procesos naturales nuestra cría se va formando aunque generalmente no nos paremos a pensar, a creer o no en el milagro del que somos participes y testigos, porque es algo que acontece de manera involuntaria y natural, sin embargo una nueva vida se esta creando. En lo que respecta al parto estoy convencida que creer es fundamental; creer en nosotras mismas y confiar en la sabiduría de nuestro cuerpo femenino, creer que la naturaleza siempre es sabia (incluso la humana), creer que estamos capacitadas para parir un bebé así como lo creamos dentro de nuestro propio cuerpo y confiar en que él va a saber cuando y como salir y vivir fuera de la panza. Cada pequeño paso se trata de creer y también de crear espacios donde cada una se sienta cómoda y en paz de la forma personal que sienta, saber escuchar al cuerpo y conectarse con nuestra voz interior es fundamental...en el momento en que nuestro hijo esta atravesándonos  desde todos los planos que existen, el mundo se acalla y es como si lo único que escucháramos seria el latir de nuestro corazón sincronizado con el de nuestro cachorro. Eso es lo que marca el ritmo, crear ese espacio sagrado es fundamental para poder permanecer conectadas a lo que realmente importa; nuestra vida y principalmente, la que esta encarnando.

Durante la crianza una crea muchas cosas; estrategias  dinámicas  ritmos, crea hábitos  vinculo, todo es creatividad a la hora de criar a un niño, más aún en la crianza con apego donde el vinculo es tan cercano y la disponibilidad incondicional, ante lo cual a veces sentimos que los recursos se agotan, junto a la paciencia. En esos momentos, la imaginación al poder es nuestra mejor amiga. Para dormir a nuestros cachorros creamos canciones, melodías, creamos ritmos con nuestros cuerpos al acunarlos, creamos una danza mágica entre el bebé y nosotras que apenas se vuelve habito, vuelve a cambiar; así es criar, una creación continua. Lo mismo a la hora del juego, de la comida, del baño, de los viajes, todo es creatividad constante.
Creer es para mi, uno de los pilares de la crianza natural; creer en el instinto, confiar en lo que nuestro corazón nos va susurrando, oír nuestra voz interior y aprender con el tiempo que el resto de "todas" las otras voces, que a veces tanto ruido nos hacen en momentos tan íntimos  se acallen logrando ser nosotras mismas quienes tomamos las decisiones, correctas o no, es la forma también de aprender y crecer. Ademas, de creer en nuestra cría  confiar en que ellos saben aun siendo tan pequeños e indefensos, son grandes sabios. Justamente por su pureza, por ser todo energía sutil, saben exactamente lo que necesitan y cuando necesitan; de teta, de brazo, de descanso, de vida...hay que creer y cuesta porque tenemos instituido que el grande enseña al chico, que la mamá enseña al bebé, educa, organiza o estructura. Personalmente considero que no es esa la forma, que los niños saben desde pequeños mucho más de lo que nosotros podemos imaginar y que confiar en sus tiempos y ciclos, dejando que cada proceso y logro madure por si solo acompañándolo  es la manera más sana y libre de criar. Como mamá puedo resumir la crianza en algunas palabras claves, como son acompañar, sostener, apoyar, facilitar. El desarrollo de nuestra cría es único como cada una de nosotras, por eso no creo en las tablas, en las reglas ni en la teoría o en las generalizaciones, todos somos diferentes y ser testigo del proceso evolutivo de un ser humano que una creo, es algo maravilloso que no tiene comparación con nada. Respetar a nuestro hijo y criarlo con libertad es un trabajo arduo, implica una demanda continua lo cual nos lleva a la renuncia del ego más grande que una persona puede hacer en su vida. Pero vale la pena cuando los vemos sonreír  hablar, dar sus primeros pasos y descubrir el mundo con tanto asombro e inocencia.
Creamos, creemos y criemos con compromiso, libertad, entrega y
con mucho AMOR, siempre.

N.P.S
2012