miércoles, 16 de enero de 2013

Sabemos parir

Les regalo esta MARAVILLOSA canción que es como un Mantra para todas aquellas mujeres que están por parir...yo lo escuche mucho durante el embarazo, y los días previos al parto. Hoy, aun, se me pone la piel de gallina cuando lo canto...es mágico. 

Que así sea


Rosa Zaragoza tiene varias canciones maternales muy bellas
http://www.rosazaragoza.org/

viernes, 11 de enero de 2013

...un poco de humor!





Beneficios del Colecho

Las ventajas de dormir en familia:

REGULACIÓN DE LA RESPIRACIÓN: La respiración del bebé no está completamente madura cuando nace, y hace pausas de hasta 20 segundos entre respiraciones. Cuando duerme junto a su madre, sus patrones de respiración se sincronizan y el bebé consigue una respiración más regular. La famosa "muerte súbita  llamada también "muerte en cuna" sucede, como lo explicita su nombre, solamente en bebes que duermen en cunas separados de su mamá, a causa de apneas respiratorias por no tener un adulto al lado con el cual sincronizar la respiración. 

CORAZÓN SANO: la presencia de otra persona en la habitación mejora significativamente el ritmo cardíaco y la presión sanguínea del bebé.

INDEPENDENCIA: Contrariamente a la creencia popular, el bebé que colecha con sus padres será un niño más seguro e independiente. Un bebé que es atendido tanto de día como de noche recibe una constante reafirmación de amor y sostén. El bebé se siente satisfecho en sus demandas y son en general menos demandantes.
VÍNCULO: El colecho recompensa a los padres que pasan muchas horas alejados de sus hijos durante el día. Dormir acurrucados por las noches permite en alguna medida recuperar el tiempo perdido.
PROTECCIÓN: La sofocación suele ser una de las razones que se mencionan entre los peligros del colecho. La realidad es que un niño que se está sofocando por alguna razón (como, por ejemplo, un lazo de su pijama que se le enrosca en el cuello, vomitar mientras duerme, ataque de asma) es más probable que despierte a sus padres si éstos duermen cerca de él que si lo hacen en otra habitación.

TRANQUILIDAD: Si el bebé se queja por alguna incomodidad, los padres pueden rápidamente confortarlo antes de que se despierte por completo.

COMODIDAD: Los bebés que colechan frecuentemente se quedan dormidos en el pecho de sus padres. Los bebés eligen instintivamente este lugar porque pueden escuchar el corazón y sentir el ritmo de la respiración que sube y baja. Esta comodidad ayuda a los bebés a dormir contenidos por más tiempo.


HORA DE DORMIR FELIZ: El niño incorpora connotaciones positivas sobre el momento de ir a dormir en lugar de verlo como un castigo.


FACILITA LA RESPIRACIÓN: Ya sea que el padre o la madre duerman de cara hacia el niño, el dióxido de carbono que exhalan estimula al bebé a respirar.


REGULACIÓN DE LA TEMPERATURA: El sobreabrigar es uno de los factores de riesgo asociados a la muerte súbita. En el colecho los padres actúan como “termostato”, ya que cuando el bebé sube su temperatura corporal, la de los padres baja, haciendo que baje a su vez la del bebé.


DULCES DESPERTARES: Oler, ver y sentir a los niños como primera experiencia sensorial del día es sumamente placentero para los padres.


LACTANCIA:
Es más fácil amamantar por las noches si se colecha. El bebé no pasa necesidad ni llora cuando tiene hambre. Las tomas nocturnas permiten que el bebé se alimente sin llegar a despertarse del todo.


MENOS ANSIEDAD: La separación pueden poner bajo estrés a un bebé. Los padres también pueden sentir ansiedad cuando no pueden fácilmente ver a su bebé y no siempre confían en un monitor de bebés. Cuando el bebé duerme junto a sus padres, éstos pueden chequear si respira casi de reojo.


MAYOR DESCANSO:
Para los padres es menos cansador atender las necesidades nocturnas de sus hijos (que generalmente se resuelven con la lactancia) si duermen junto a ellos que si tienen que levantarse por la noche e ir a otra habitación.


ES GRATIS: No se requiere moisés, catre, cuna ni toda la parafernalia que acompaña a estos elementos.






Información tomada del grupo /duermetehannibal

Colechar, lo natural en todo mamifero

El termino "colecho" viene de LECHO COLECTIVO, es decir lo que todo mamifero hace; dormir con sus crías  Basta con observar a perros, gatos, leones, monos y una lista interminable, para darse cuenta que lo natural es dormir con la cría como protección, acurrucaditos, cerca del calor y el olor de mamá, de su piel suave, así como fue los nueve meses previos antes de salir al mundo. Los bebes se sienten seguros de esta forma y descansan mejor, lo cual ademas promueve la lactancia y produce muchos beneficios en el sistema respiratorio y cardíaco entre otros. 
Hay muchos mitos que deconstruir, mucho libro y teoría confusa y demasiada gente que señala, critica y malinterpreta esta cuestión. Pero por suerte dentro de casa cada cual es libre de hacer y deshacer a su manera, por lo cual no siempre es necesario hacer publica la forma en que uno duerme ¿No? a continuación dejo varios tips importantes para tener en cuenta a la hora de dormir...en mi experiencia personal como mamá siempre fui fiel a mi instinto, jamas pude dejar a mi cría llorando, ni separada de mi, mucho menos en otro cuarto frío, distante, sin ruidos, sin ningún ser humano respirando cerca, conteniendo, arrullando, no es mi naturaleza.  
Todo este cuento de que se malcrían, de que no se acostumbran a dormir solos, te toman el tiempo (?), te manipulan, y una serie de ridículas y agresivas, no tienen ningún sentido. Como psicóloga y como mamá te aseguro que es puro mito, que lo que más le ofreces a tu bebé de esta forma es SEGURIDAD y confianza, lo cual tendrá consecuencias para toda su vida...

Más allá de los libros, la pediatra, el grupo de crianza y la sociedad, mi corazón y el de mi hijo siempre estuvieron sincronizados, y de a poco el aprendió a dormir un poquito en su cuna (adosada en mi cama, sin barrote) algunas noches dormimos en la misma cama o yo más dentro de la cuna que en la cama, es un trabajo que requiere mucha voluntad, dedicación y sobre todo AMOR, que es el motor de todo esto. Claro que es más fácil encerrarlo en otro cuarto, con un chupete y darle una mamadera para que "tire" pero ¿Es lo que el bebé realmente necesita? ¿Qué es lo que su llanto expresa? Es tan tan hermoso sentir su respiración, sus ruiditos, su olorcito a bebé y despertar cada mañana con su sonrisa inmensa diciendo "teta", no tiene precio, es el mejor regalo del mundo. 

Esa es mi experiencia y cada cual es libre de transitar el camino que elija, eso es la libertad, PODER ELEGIR, no hacer porque dice el libro, la pediatra, el marido o la suegra, eso no es libertad y genera consecuencias tanto en la mamá como en el bebé, en cambio ser FIELES a nuestros instintos e intuiciones considero es SIEMPRE la mejor manera de criar.

Buenas noches...









imágenes tomadas de /duermetehannibal un grupo que promueve la crianza con apego desde el humor y la información, invitando a la reflexión de padres y de toda la sociedad...!

jueves, 10 de enero de 2013

el GENIAL Carlos González

...cuando me sumergí en el mundo de la crianza, me cruce por varios lados con este maravilloso Dr. Carlos González. Es un tipo claro, sensible, sabe mucho y tiene un sentido del humor ácido reflexivo que personalmente me encanta. Acá comparto algunas palabras de él, en youtube hay varias conferencias y también artículos por todo internet.  Ademas escribio varios libros sobre crianza, alimentación y salud infantil. Todo MUY recomendado! (Click sobre las imagenes para agrandar)

¡Disfrutenlo! 







CUANDO LAS CABEZAS DE LAS MUJERES SE JUNTAN ALREDEDOR “DEL FUEGO”


Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.
Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.
Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.
Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.
Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de “venite el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar. Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.
Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.
Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.
Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.
Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.
Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.
Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.
Para todas las brasas de mi vida, las que arden desde hace tanto, y las que recién se suman al fogón

Simone Seija Paseyro -Uruguaya


El cuadro pertenece a: 
http://mandalasomshantiom.blogspot.com.ar/ obras personales *

miércoles, 9 de enero de 2013

Placenta: el arbol de la vida


Una maravillosa explicación de lo que hacen diferentes tribus y poblaciones con la placenta. 

Los Navajo de la zona suroeste de Estados Unidos entierran la placenta de sus hijos dentro de lo que denominan las Cuatro Esquinas sagradas para ligar a su nuev@ hij@ con su tierra y sus ancestros.
Los Maoríes de Nueva Zelanda entierran la placenta en tierra nativa por la misma razón. De hecho tierra y placenta comparten la misma palabra: whenua.
En ciertas zonas de Siberia se piensa que se ha enterrado mal o en un mal sitio la placenta si el bebé enferma. Entonces se desentierra y se le busca un lugar mejor para que el niño o la niña sanen.
Los Ibo de Nigeria y Ghana consideran la placenta como la gemela del bebé. Los Aymara y Quechua de Bolivia dicen que la placenta tiene su propio espíritu.
La gente de Malasia consideran la placenta como hermana mayor de sus hij@s. Los Parigi en Celebes Islands la reservan en algodón blanco hasta que la madre la entierra con un ritual. Parecidos rituales se encuentran en Java y Bali.
Los Toba-Bataks de Sumatra creen que la placenta contiene una de las 7 almas que cada persona posee. En Islandia se piensa que el espíritu guardián del bebé reside en la placenta, de hecho la llaman “fylgia” que significa “angel de la guarda”.
En el oeste de Australia la placenta es la compañera del bebé y se guarda durante 3 días antes de ser enterrada en silencio.
Los Baganda de Uganda consideran la placenta como un segund@ hij@, que posee su propio espíritu. Si el niñ@ tiene sangre real la placenta puede ser incluso llevada en procesión.
Los indios araucanos de Chile y Argentina atribuyen a la placenta poderes mágicos. Dicen que si se arroja a un campo de cultivo lo tornará estéril. Es por eso que hay que enterrarla profundamente.
Los antiguos egipcios creían en la dualidad de almas: un alma habitaba el cuerpo, la otra la placenta. Templos han sido construidos para enterrar las reales placentas de los faraones.

El mundo “civilizado”
En nuestras sociedades la práctica habitual es que los padres apenas vean la placenta cuando nace, cuanto menos honrarla. De hecho cuando nace el bebé parece que lo que queda de nacimiento son ya “los desechos” que cuanto antes se limpien y eliminen mejor.
Tras la expulsión de la placenta (muchas veces forzada, a fuerza de inyección) el hospital la vende a una farmacéutica y/o cosmética. O incinera todas juntas junto al resto de residuos orgánicos.
Tratamos nuestras placentas como si no tuvieran alma y el nacimiento como si no fuera sagrado.

Como debería ser
Deberíamos honrar este órgano que da vida y respetarlo como tal, ser capaces de admirar nuestros cuerpos en su perfección y magia, agradecer a la Naturaleza el milagro de la gestación y el nacimiento.
Deberíamos ser capaces de mirar más allá de una masa sanguinolenta: la placenta es fuente de vida, un órgano mágico que aparece sólo para albergar y proteger a tu bebé y a ti. Cada nacimiento tendrá su placenta y cada vida estará ligada a la misma.
Tras el nacimiento del bebé deberíamos esperar a que el útero expulsara este órgano mágico, con el mismo cariño y paciencia con el que hemos dado a luz a nuestro bebé. Y agradecer a la vida el regalo de haber tenido semejante placenta.