miércoles, 9 de enero de 2013

maternARTE

Algunas de las pinturas de Katie M Berggren, bellas e inspiradoras







más en http://kmberggren.com/

Beneficios del contacto piel con piel


LAS REINAS MAGAS



Y aunque no lo digan las crónicas,
también llegaron mujeres sabias
desde los cuatro puntos cardinales.
El fuego ardía en su seno
mucho antes de ver la estrella en el cielo.
Caminaban en oscuridad fiándose
de que la tierra se iluminara cada noche
con la luz de las lucernas más humanas. 
Llegaron mujeres sabias
libremente y por propia autoridad,
sin ocultarse y desafiando las costumbres,
sin pedir permiso a ningún rey,
siguiendo sus intuiciones y sueños
su anhelo y el ritmo de su corazón,
cantando canciones de esperanza
y abriendo camino a la dignidad.
Llegaron en silencio, de puntillas,
sin ruido, sin parafernalia,
sin provocar altercados ni miedos,
sonriendo a todos los peregrinos.
Llegaron de forma contracultural,
no les quedaba otro remedio.
Nadie levantó acta con sus nombres,
pero dejaron huella y recuerdo imborrable.
Llegaron y trajeron regalos útiles:
agua que limpia, fuego que ilumina,
pan de la tierra y leche de sus pechos.
Llegaron con mantas para envolver,
frutos secos para compartir,
aceites para curar y ungir
y nanas tiernas en sus gargantas
para alegrar y dormir al que iba a nacer.
Ayudaron a María a dar a luz,
y cuando gemía con dolores de parto
le susurraban bendiciones de su pueblo.
Se quedaron en Belén muchas lunas,
y encontraron para la familia un lugar digno.
Y enseñaron a otras su arte y oficio,
con paciencia, ternura y tino
hasta que surgió una red de solidaridad.
Llegaron mujeres sabias
y alzaron su voz, sus brazos,
su sabiduría, su cuerpo, su espíritu
contra la matanza de inocentes.
Y se marcharon por otro camino,
igual que lo hacen siempre,
sin prestar atención a los cantos triunfales,
para proteger a los hijos más débiles.
Se marcharon a su tierra.
Pero vuelven una y otra vez en esta época
y en todos los momentos importantes,
cargadas de dones, risas, besos
de vida, canciones y paciencia
Dicen que es su trabajo y oficio;
pero no, son nuestro sacramento
y nuestros sueños mágicos despiertos.
Vestidas sin llamar la atención
están ahí, al borde del camino,
en los cruces y duelos de la vida,
en los oasis y en los desiertos,
en el límite de nuestro tiempo,
en los campos de refugiados,
en el umbral de la conciencia,
ofreciéndonos lo que más necesitamos.
Danos ojos para verlas ahora,
antes de que se marchen por otro camino,
y sólo sean sombra para nosotros.
Déjanos sentir el aroma de su presencia,
la sonrisa de su rostro, la leche de sus senos,
el calor de su espíritu y de su regazo
y toda la ternura de sus corazones vivos.
Déjanos abrazarlas para no olvidarlas.

Siempre llegan mujeres sabias,
oportuna y solícitamente,
a Belén y al reverso de la historia,
y son los mejores Reyes Magos
de las crónicas evangélicas no escritas.

Florentino Ulibarri

martes, 8 de enero de 2013

lactancia: humor y reflexión









¡¡¡¡ VIVA LA TETA !!!!







Maternar la vida




Voy a ser madre toda la vida, por eso Nehuén desde pequeño quiero enseñarte las verdaderas cosas importantes como contemplar la caída del sol y los maravillosos tonos que pinta en el cielo, desarmarnos de cosquillas sobre el pasto, oír el susurro del mar, abrazarnos muy muy fuerte, observar las estrellas infinitas, reírnos hasta que nos duela la panza y querer a todo lo que vive (y a lo que no, también). Quiero permitirte llorar y permitirme llorar con vos ya sea de emoción, de tristeza, de alegría o por simple frustración porque no te permito hacer cosas que serian peligrosas para vos; ahora no podes entenderlo pero los límites son amor. Quiero darte espacio para que seas libre, libre de verdad, en tus movimientos, en tus tiempos y etapas, en tus elecciones, en todas tus decisiones, para fomentar tu seguridad y tus certezas, libre. Así como respete, con ansiedad y mucho esfuerzo cada etapa hasta tu primer año quiero respetar cada año de tu vida. Disfrutar con vos cada nuevo descubrimiento, quiero ser tu compañera en la búsqueda y asombrarnos juntos por los misterios de este mundo que los grandes a veces olvidamos y vos tan bien sabes rencontrar. Vos sos un gran Maestro y tenes mucho para enseñarnos desde tu ternura e inocencia. Quiero que corramos en contra del viento, que seamos cómplices siempre, que no se pierda la magia y la conexión de hablar sin lenguaje, ese tesoro eterno. 
Sé que no necesitas tantos juguetes, que lo mejor que puedo regalarte es la calidad del tiempo compartido, sostener y acompañar tu crecimiento, criarte con respeto con amor y con libertad, abandonando mi ego como nunca lo hice ni hare en toda mi vida. Mientras me distraigo, vos creces, mientras me quejo o me pre-ocupo, vos creces ¡Creces día a día a una velocidad impresionante! No quiero ser espectadora desde la butaca, sino estar junto a vos en escena, como lo estuve desde el primero momento que supe que me habitaba tu corazón.

Ya entendí que lo material se rompe y se vuelve a comprar o no (lo que es aun mejor) las paredes se limpian, los libros se arreglan, pero los gritos rompen no solo los oídos, sino el corazón. Ahora entiendo la importancia de no perder la paciencia, ni la cabeza ¡Y que desafío enorme es no perderla los primeros años! tras meses de no dormir, puerpera y todoelcomboextra. Todo, todo es remplazable, menos vos; por eso cultivo mi paciencia y mi entrega cada día. Yo seré madre toda la vida pero vos serás bebé solo una vez, por eso elijo cada mañana despertar con tu sonrisa incondicional a mi lado, aunque haya dormido poco y torcida, aunque se me cierren los ojos y tu dulce voz me diga “teta” para despertarme a la vida cada instante y tomar conciencia de que seré madre, toda la vida. 

N.P.S
08-01-2013 

Creer, crear y criar




Tres palabras de cinco letras que empiezan con C y terminan con R, tres verbos, tres significados diferentes que confluyen en algo tan similar y particular, como si se hilaran en un ciclo interdependiente. Es un juego de palabras donde es difícil determinar cual va primero o después, más complejo aún que el huevo y la gallina.
En principio uno desea tener un hijo, cree en esa posibilidad, confía en la naturaleza y así lo concibe, crea una vida, la gesta y luego cría a ese ser humano que creo.
Si uno no creyera que es posible crear vida estoy segura que la vida por simple biología no se daría siempre. Estoy convencida de que el deseo es el motor que atrae esa nueva Alma que nos elije, creer es la puerta que nos abre un mundo de posibilidades y milagros.

Criar es crear y creer continuamente, día tras días desde el primer momento. Los nueve meses de gestación resultan increíbles  tomar conciencia de que estamos creando un ser humano perfecto en nuestro vientre es de ciencia ficción. Mediante miles de procesos naturales nuestra cría se va formando aunque generalmente no nos paremos a pensar, a creer o no en el milagro del que somos participes y testigos, porque es algo que acontece de manera involuntaria y natural, sin embargo una nueva vida se esta creando. En lo que respecta al parto estoy convencida que creer es fundamental; creer en nosotras mismas y confiar en la sabiduría de nuestro cuerpo femenino, creer que la naturaleza siempre es sabia (incluso la humana), creer que estamos capacitadas para parir un bebé así como lo creamos dentro de nuestro propio cuerpo y confiar en que él va a saber cuando y como salir y vivir fuera de la panza. Cada pequeño paso se trata de creer y también de crear espacios donde cada una se sienta cómoda y en paz de la forma personal que sienta, saber escuchar al cuerpo y conectarse con nuestra voz interior es fundamental...en el momento en que nuestro hijo esta atravesándonos  desde todos los planos que existen, el mundo se acalla y es como si lo único que escucháramos seria el latir de nuestro corazón sincronizado con el de nuestro cachorro. Eso es lo que marca el ritmo, crear ese espacio sagrado es fundamental para poder permanecer conectadas a lo que realmente importa; nuestra vida y principalmente, la que esta encarnando.

Durante la crianza una crea muchas cosas; estrategias  dinámicas  ritmos, crea hábitos  vinculo, todo es creatividad a la hora de criar a un niño, más aún en la crianza con apego donde el vinculo es tan cercano y la disponibilidad incondicional, ante lo cual a veces sentimos que los recursos se agotan, junto a la paciencia. En esos momentos, la imaginación al poder es nuestra mejor amiga. Para dormir a nuestros cachorros creamos canciones, melodías, creamos ritmos con nuestros cuerpos al acunarlos, creamos una danza mágica entre el bebé y nosotras que apenas se vuelve habito, vuelve a cambiar; así es criar, una creación continua. Lo mismo a la hora del juego, de la comida, del baño, de los viajes, todo es creatividad constante.
Creer es para mi, uno de los pilares de la crianza natural; creer en el instinto, confiar en lo que nuestro corazón nos va susurrando, oír nuestra voz interior y aprender con el tiempo que el resto de "todas" las otras voces, que a veces tanto ruido nos hacen en momentos tan íntimos  se acallen logrando ser nosotras mismas quienes tomamos las decisiones, correctas o no, es la forma también de aprender y crecer. Ademas, de creer en nuestra cría  confiar en que ellos saben aun siendo tan pequeños e indefensos, son grandes sabios. Justamente por su pureza, por ser todo energía sutil, saben exactamente lo que necesitan y cuando necesitan; de teta, de brazo, de descanso, de vida...hay que creer y cuesta porque tenemos instituido que el grande enseña al chico, que la mamá enseña al bebé, educa, organiza o estructura. Personalmente considero que no es esa la forma, que los niños saben desde pequeños mucho más de lo que nosotros podemos imaginar y que confiar en sus tiempos y ciclos, dejando que cada proceso y logro madure por si solo acompañándolo  es la manera más sana y libre de criar. Como mamá puedo resumir la crianza en algunas palabras claves, como son acompañar, sostener, apoyar, facilitar. El desarrollo de nuestra cría es único como cada una de nosotras, por eso no creo en las tablas, en las reglas ni en la teoría o en las generalizaciones, todos somos diferentes y ser testigo del proceso evolutivo de un ser humano que una creo, es algo maravilloso que no tiene comparación con nada. Respetar a nuestro hijo y criarlo con libertad es un trabajo arduo, implica una demanda continua lo cual nos lleva a la renuncia del ego más grande que una persona puede hacer en su vida. Pero vale la pena cuando los vemos sonreír  hablar, dar sus primeros pasos y descubrir el mundo con tanto asombro e inocencia.
Creamos, creemos y criemos con compromiso, libertad, entrega y
con mucho AMOR, siempre.

N.P.S
2012