En este espacio comparto mis vivencias como madre, hembra y mujer que cría y crea día a día con respeto, amor, libertad y conciencia. Es fundamental acompañarnos en este proceso tan maravilloso, como complejo, que es ser mamá e intercambiar experiencias. Bienvenidos!!
miércoles, 9 de enero de 2013
LAS REINAS MAGAS
Y aunque no lo digan las crónicas,
también llegaron mujeres sabias
desde los cuatro puntos cardinales.
El fuego ardía en su seno
mucho antes de ver la estrella en el cielo.
Caminaban en oscuridad fiándose
de que la tierra se iluminara cada noche
con la luz de las lucernas más humanas. Llegaron mujeres sabias
libremente y por propia autoridad,
sin ocultarse y desafiando las costumbres,
sin pedir permiso a ningún rey,
siguiendo sus intuiciones y sueños
su anhelo y el ritmo de su corazón,
cantando canciones de esperanza
y abriendo camino a la dignidad.
Llegaron en silencio, de puntillas,
sin ruido, sin parafernalia,
sin provocar altercados ni miedos,
sonriendo a todos los peregrinos.
Llegaron de forma contracultural,
no les quedaba otro remedio.
Nadie levantó acta con sus nombres,
pero dejaron huella y recuerdo imborrable.
Llegaron y trajeron regalos útiles:
agua que limpia, fuego que ilumina,
pan de la tierra y leche de sus pechos.
Llegaron con mantas para envolver,
frutos secos para compartir,
aceites para curar y ungir
y nanas tiernas en sus gargantas
para alegrar y dormir al que iba a nacer.
Ayudaron a María a dar a luz,
y cuando gemía con dolores de parto
le susurraban bendiciones de su pueblo.
Se quedaron en Belén muchas lunas,
y encontraron para la familia un lugar digno.
Y enseñaron a otras su arte y oficio,
con paciencia, ternura y tino
hasta que surgió una red de solidaridad.
Llegaron mujeres sabias
y alzaron su voz, sus brazos,
su sabiduría, su cuerpo, su espíritu
contra la matanza de inocentes.
Y se marcharon por otro camino,
igual que lo hacen siempre,
sin prestar atención a los cantos triunfales,
para proteger a los hijos más débiles.
Se marcharon a su tierra.
Pero vuelven una y otra vez en esta época
y en todos los momentos importantes,
cargadas de dones, risas, besos
de vida, canciones y paciencia
Dicen que es su trabajo y oficio;
pero no, son nuestro sacramento
y nuestros sueños mágicos despiertos.
Vestidas sin llamar la atención
están ahí, al borde del camino,
en los cruces y duelos de la vida,
en los oasis y en los desiertos,
en el límite de nuestro tiempo,
en los campos de refugiados,
en el umbral de la conciencia,
ofreciéndonos lo que más necesitamos.
Danos ojos para verlas ahora,
antes de que se marchen por otro camino,
y sólo sean sombra para nosotros.
Déjanos sentir el aroma de su presencia,
la sonrisa de su rostro, la leche de sus senos,
el calor de su espíritu y de su regazo
y toda la ternura de sus corazones vivos.
Déjanos abrazarlas para no olvidarlas.
Siempre llegan mujeres sabias,
oportuna y solícitamente,
a Belén y al reverso de la historia,
y son los mejores Reyes Magos
de las crónicas evangélicas no escritas.
Florentino Ulibarri
martes, 8 de enero de 2013
Maternar la vida
Voy a ser madre
toda la vida, por eso Nehuén desde pequeño quiero enseñarte las verdaderas
cosas importantes como contemplar la caída del sol y los maravillosos tonos que
pinta en el cielo, desarmarnos de cosquillas sobre el pasto, oír el susurro del
mar, abrazarnos muy muy fuerte, observar las estrellas infinitas, reírnos hasta
que nos duela la panza y querer a todo lo que vive (y a lo que no, también).
Quiero permitirte llorar y permitirme llorar con vos ya sea de emoción, de tristeza,
de alegría o por simple frustración porque no te permito hacer cosas que serian
peligrosas para vos; ahora no podes entenderlo pero los límites son amor.
Quiero darte espacio para que seas libre, libre de verdad, en tus movimientos,
en tus tiempos y etapas, en tus elecciones, en todas tus decisiones, para
fomentar tu seguridad y tus certezas, libre. Así como respete, con ansiedad y
mucho esfuerzo cada etapa hasta tu primer año quiero respetar cada año de tu
vida. Disfrutar con vos cada nuevo descubrimiento, quiero ser tu compañera en
la búsqueda y asombrarnos juntos por los misterios de este mundo que los
grandes a veces olvidamos y vos tan bien sabes rencontrar. Vos sos un gran
Maestro y tenes mucho para enseñarnos desde tu ternura e inocencia. Quiero que
corramos en contra del viento, que seamos cómplices siempre, que no se pierda
la magia y la conexión de hablar sin lenguaje, ese tesoro eterno.
Sé que no necesitas tantos juguetes, que lo mejor que puedo regalarte es la calidad del tiempo compartido, sostener y acompañar tu crecimiento, criarte con respeto con amor y con libertad, abandonando mi ego como nunca lo hice ni hare en toda mi vida. Mientras me distraigo, vos creces, mientras me quejo o me pre-ocupo, vos creces ¡Creces día a día a una velocidad impresionante! No quiero ser espectadora desde la butaca, sino estar junto a vos en escena, como lo estuve desde el primero momento que supe que me habitaba tu corazón.
Sé que no necesitas tantos juguetes, que lo mejor que puedo regalarte es la calidad del tiempo compartido, sostener y acompañar tu crecimiento, criarte con respeto con amor y con libertad, abandonando mi ego como nunca lo hice ni hare en toda mi vida. Mientras me distraigo, vos creces, mientras me quejo o me pre-ocupo, vos creces ¡Creces día a día a una velocidad impresionante! No quiero ser espectadora desde la butaca, sino estar junto a vos en escena, como lo estuve desde el primero momento que supe que me habitaba tu corazón.
Ya entendí que lo
material se rompe y se vuelve a comprar o no (lo que es aun mejor) las paredes
se limpian, los libros se arreglan, pero los gritos rompen no solo los oídos,
sino el corazón. Ahora entiendo la importancia de no perder la paciencia, ni la
cabeza ¡Y que desafío enorme es no perderla los primeros años! tras meses de no
dormir, puerpera y todoelcomboextra. Todo, todo es remplazable, menos vos; por
eso cultivo mi paciencia y mi entrega cada día. Yo seré madre toda la vida pero
vos serás bebé solo una vez, por eso elijo cada mañana despertar con tu sonrisa
incondicional a mi lado, aunque haya dormido poco y torcida, aunque se me
cierren los ojos y tu dulce voz me diga “teta” para despertarme a la
vida cada instante y tomar conciencia de que seré madre, toda la vida.
N.P.S
08-01-2013
Creer, crear y criar
Tres palabras de cinco letras que empiezan con C y terminan con R, tres verbos, tres significados diferentes que confluyen en algo tan similar y particular, como si se hilaran en un ciclo interdependiente. Es un juego de palabras donde es difícil determinar cual va primero o después, más complejo aún que el huevo y la gallina.
En principio uno desea tener un hijo, cree en esa posibilidad, confía en la naturaleza y así lo concibe, crea una vida, la gesta y luego cría a ese ser humano que creo.
Si uno no creyera que es posible crear vida estoy segura que la vida por simple biología no se daría siempre. Estoy convencida de que el deseo es el motor que atrae esa nueva Alma que nos elije, creer es la puerta que nos abre un mundo de posibilidades y milagros.
Criar es crear y creer continuamente, día tras días desde el primer momento. Los nueve meses de gestación resultan increíbles tomar conciencia de que estamos creando un ser humano perfecto en nuestro vientre es de ciencia ficción. Mediante miles de procesos naturales nuestra cría se va formando aunque generalmente no nos paremos a pensar, a creer o no en el milagro del que somos participes y testigos, porque es algo que acontece de manera involuntaria y natural, sin embargo una nueva vida se esta creando. En lo que respecta al parto estoy convencida que creer es fundamental; creer en nosotras mismas y confiar en la sabiduría de nuestro cuerpo femenino, creer que la naturaleza siempre es sabia (incluso la humana), creer que estamos capacitadas para parir un bebé así como lo creamos dentro de nuestro propio cuerpo y confiar en que él va a saber cuando y como salir y vivir fuera de la panza. Cada pequeño paso se trata de creer y también de crear espacios donde cada una se sienta cómoda y en paz de la forma personal que sienta, saber escuchar al cuerpo y conectarse con nuestra voz interior es fundamental...en el momento en que nuestro hijo esta atravesándonos desde todos los planos que existen, el mundo se acalla y es como si lo único que escucháramos seria el latir de nuestro corazón sincronizado con el de nuestro cachorro. Eso es lo que marca el ritmo, crear ese espacio sagrado es fundamental para poder permanecer conectadas a lo que realmente importa; nuestra vida y principalmente, la que esta encarnando.
Durante la crianza una crea muchas cosas; estrategias dinámicas ritmos, crea hábitos vinculo, todo es creatividad a la hora de criar a un niño, más aún en la crianza con apego donde el vinculo es tan cercano y la disponibilidad incondicional, ante lo cual a veces sentimos que los recursos se agotan, junto a la paciencia. En esos momentos, la imaginación al poder es nuestra mejor amiga. Para dormir a nuestros cachorros creamos canciones, melodías, creamos ritmos con nuestros cuerpos al acunarlos, creamos una danza mágica entre el bebé y nosotras que apenas se vuelve habito, vuelve a cambiar; así es criar, una creación continua. Lo mismo a la hora del juego, de la comida, del baño, de los viajes, todo es creatividad constante.
Creamos, creemos y criemos con compromiso, libertad, entrega y
con mucho AMOR, siempre.
N.P.S
2012
domingo, 30 de septiembre de 2012
Nuestro espacio
Desde el primer instante habitaste el espacio de
mi cuerpo.
Con el correr de los soles, comencé a
sentirte dentro de mí.
Nunca voy a olvidar esa increíble sensación, es
mágica.
Al principio nadabas produciendo unas
burbujas simpáticas que me hacían cosquillas.
Tu presencia era cada vez más fuerte y hasta
el vaivén de mi cuerpo se movía al ritmo del latir de tu
corazón, estábamos sincronizados.
Ese corazón tan pequeño que ocupo, y ocupa, el
espacio más inmenso en mi vida.
Después de nueve lunas atravesaste todos mis
cuerpos y desde entonces ningún espacio volvió a ser el
mismo.
Un universo nuevo nos aguardaba a ambos latiendo
en silencio (así es como suceden las cosas sagradas)
Mi corazón rebalso de ternura desde el instante
en que nuestras miradas se cruzaron por primera vez;
porque entendí que ese si era, un para siempre real.
Todo el espacio fue llenándose de vos, de tu energía,
de tu piel, de tus miradas y también de tu inconsolable llanto.
Los espacios que me habían llevado años
construir y reconstruir se volvieron tuyos en una noche.
Esta ya no es más mi habitación de hechicera, mi
guarida, ahora es la nuestra.
Con tu olor a recién nacido, con la sutileza de
tu ser, con la suavidad de tus manos, con la bendición de tu existencia.
Este ya no es mi cuerpo, ahora es todo tuyo; el néctar
con el que te alimento, la piel con la que te acurruco, la voz con la que te
canto, los brillantes ojos con los cuales te miro con un asombro y una
admiración únicos. Mis ojos son tan nuevos como los tuyos.
Todo es tuyo, lo has invadido todo ¡que
maravilla!
Ya no es más mi vida, ahora es la nuestra; y para
mí siempre la tuya la que tiene prioridad.
Es esta la comunión más profunda que un ser
humano puede vivenciar.
Los espacios se expandieron, en todas las
direcciones y frecuencias posibles.
El verdadero amor incondicional abre
no solo el canal de parto para dar paso a la vida,
sino
el corazón
las alas
la mente
la existencia, toda
Gracias Nehuén por enseñarme tanto; por elegirme
y por permitirme ser
tu espacio de contención, de alimento, de calor
y
esencialmente de AMOR.
Mamá
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